Las dos mujeres,
sentadas sobre la gran piedra,
hablando
sobre sus respectivos muertos.
Solo,
sobre los dos jóvenes
que se llevó aquella guerra
que tantos dolores de cabeza
nos dió y nos sigue dando.
Callada ,
punzadas en mi corazón.
Buenas y hermosas.
Lo contaban todo
sin rencor,con dolor.
Dorita.
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