Todo ocurrió
a las cinco.
Salió
un toro embravecido.
Arremetió
contra el burladero.
Dió al traste con las gradas.
Se llevó por delante
al torero.
Mal presagio,
ya anunciado.
Esta brujería consumada
a las cinco....... aconteció.
Al torero, a los flamantes banderilleros,
la evidencia les marcó.
Dorita.
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