jueves, 10 de noviembre de 2016



Poesía


Erato acaricia

el ensortijado pelo

de Apolo.

Quien de su lira

cubierta de mirto y de rosas

arranca canciones

que bajan

al alma  cansada.

Clamando al cantor,

despertando al dormido.


No hay comentarios:

Publicar un comentario