Canta mañanita canta,
no dejes de cantar.
El herrerillo y la alondra
atentos escuchando están.
El búho
ya cesó de ulular.
La lagartija dormida,
bajo un sol embriagador,
abriendo sus oídos atentos,
ya comenzó a sisear.
Ay mañanita del alma,
tú no dejes de cantar
que mi niño está durmiendo
y lo tengo que despertar.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario