martes, 3 de diciembre de 2024

A él

 No puede irse.

No ha vivido.

Solo ha sabido del hálito

en el temprano instante

de un amanecer nublado.

No puede irse.

Quiere vivir.

Espera las noches de luna,

con la esperanza de acariciarla.

Seguro está

de lograrlo un día.

No puede ser,

que esa crueldad que en su sangre

se ha instalado,

logre destruir

a quien aún no ha gozado

de la plena experiencia de una vida.

Dorita.

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