Ya quisiera yo,
en la montaña,
aprender el lenguaje de los árboles.
Del romero y el tomillo.
Saber
lo que la alondra y el abejaruco
van relatando a ese arroyo
que naciendo en Navarroyal
se deja deslizar hasta....
qué se yo!...
Se escapa por Ojeda y Quintanaopio
y luego al río Oca.
Abrazándose al Ebro
termina su vida en el Mediterráneo.
Dorita.
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