Silencio
entre azucenas.
Sabor de grito
callado.
Olor
a sábanas blancas.
Entrando por las ventanas,
música de acanto y romero.
Al fondo de la capilla,
un Cristo crucificado.
Santidad que se palpa.
Por allí anda latente.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario