martes, 4 de marzo de 2025

Rucandio

 Tu paisaje,

dejando de serlo,

se unifica 

con mi alma.

Los pinos ya no son pinos,

son el que los plantó

y tú sabes muy bien quien fue.

No solo tus árboles

también tus animales

me conceden el honor

de adentrarme en tu espesura.

En la lejanía la sierra

que lejos de ser el final

es el límite terrenal

que la vida te marcó.

Dorita.

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