Del cáliz,
ya bebiste
hasta la última gota
de vinagre.
No te martirices
buscando
donde ya no queda más.
Tras aquellos momentos de agonía,
el Cristo , al final ,
resucitó.
No quieras tú,
sufrir más
que él lo hizo.
Desciende de esa cruz
que ya no es cruz,
sino un árbol verde
que pretende vivir ligero,
que te invita
a despegarte de su tronco.
Te muestra unos campos
que hoy ofrecen
un trigo maduro,
unas cerezas,
que gozan de dulzura y de color.
No hay comentarios:
Publicar un comentario