Mariposas.
Mientras os contemplo
danzar,
entre las rosas,
deslizaros furtivas
ascendiendo
por las ramas del pino,
mi corazón herido
se sosiega,
se tranquiliza,
se dulcifica.
Vuestra presencia,
la prueba
de que el aire
aún es respirable,
en esta zona del planeta.
Le dejo entrar complacida,
que acaricie
mi alma dormida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario