Jamás,ya,
quiero pensar
en lo que pudo ser
y no fue.
Sí,
así lo pienso,
tu pudiste hacer
mucho más,
no mirar para otro lado,
ni alentar
mi desaliento
cuando todo
ya parecía perdido.
Lo tuyo fue
una obsesión,
un delirio
y no precisamente conmigo.
Créeme
que lo siento.
Hoy sigo pensando
que otro rumbo
en nuestras historias,
tal vez,
para los dos,
hubiera sido
hermoso, bonito.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario