No me canso
de escucharte cuando,
con devoción,
dices que me quieres.
Que me quieres
más que el primer día.
Y es que abres mucho
los ojos
y me miras extasiado.
Parecerá cursi,
estúpido,
a mí un poco también,
pero me encanta oírlo.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario