Por esos ojos verdes
te perdiste.
Perdiste la calma,
el sosiego,
parra vivir
eterno desasosiego.
No fue Amor,
sí fijación,
obsesión.
Si al menos,hoy,
después del martirio
tus ojos
volvieran a ver,
tal vez,
sólo tal vez
todo lo vivido
podría hacerte
crecer.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario