Los peces,
encantados por la luna,
bailan canciones de Amor
en los castillos del mar.
Esos espacios Sagrados
que les hacen delirar.
Son muchos los marineros
que encandilan
las sirenas
y descienden
a esos mundos
de espumas y de coral
luego pierden el sentido
y no pueden despertar.
Dorita.
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