viernes, 27 de mayo de 2022

La Princesa Teresa

 Ha perdido su corona.

Su corona de oro y plata,

ni rastro de hojalata.

Con zafiros y rubíes

y una bellísima esmeralda.

Se le ha ido

hasta el color.

Ese color sonrosado

que en sus mejillas,

al sol,

tomaba color dorado.

No sabe cómo pasó.

Fue aquel día

que su hermanito

para quedarse llegó.

Lo que para todos fue

algarabía y regalo,

a ella

sin palabras dejó.

Ya no ríe,

ya no canta la princesa.

Toda la corte

anda inquieta,

sin saber

que pueden hacer

para oír

a Teresa,la Princesa,

hablar.

Dorita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario