domingo, 14 de agosto de 2022

La insolencia

 La insolencia del hombre,

como especie,

al extremo.

El mar

que solía estar tranquilo,

en calma, regodeandose en su esencia,

solo de tarde en tarde

se revolucionaba.

El mar

anda loco,

tiene calentura,

se revuelve,

no comprende,

sale con exabruptos.

No,no

no está loco,

está inquieto.

La del padre que sufre,

que no descansa

por la incertidumbre de su prole.

Se le rompió la rutina.

También el bosque

palpa el peligro.

Todo se adelanta,

se acelera,

se altera.

El agua,

que obedecía a unos tiempos

por la hierba conocidos,

ha perdido el norte y la vista

no ve

las estrellas que le guiaban.

Desconcertado

no sabe si mata o sana.

Todos apuntan

al insatisfecho hombre.

Agujero negro

que todo lo absorbe y aniquila,

que no se respeta 

ni a él mismo.

Dorita.


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