Cuando el trabajo
es placer.
Cuando se disfruta
con el quehacer.
La vida
coge su ritmo,
trata al cuerpo
con cariño.
Los días
corren,
no se dejan atrapar.
También
les da por volar.
Los dibujos
de tu historia
en el aire quedan grabados.
Huyendo
de los malvados
que consciente o inconscientemente
tratan
de hacer un borrón
en el bello trabajo,
sin descanso
realizado.
Dorita.
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