viernes, 12 de agosto de 2022

Sin acritud

 Como ya no saben qué hacer,

ya probaron

toda clase de disparates

y la intensidad de sus ecos

no tuvo la potencia suficiente

para aplacar

su insatisfecha

satisfacción interior,

ahora

el tema de moda

la construcción de altas torres

junto a las playas

donde estuvo prohibido

por ser tierra

de frecuentes terremotos.

Hace mucho

que estos lares

solo son

cuadros puntillitas

saturados de color.

Será bueno vivir

para contemplar

la llegada del tropel.

Dorita.


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