viernes, 16 de diciembre de 2016
El agua.....
cogiendo cerezas.
Era.....
todo un mundo
de sensaciones.
Cuando...
al apretar el calor,
con la boca ...
estropajosa y engañada
con un güito de cereza,
encontrábamos
la fuente.
El agua era ...
el jardín de las delicias.
El frescor
entre las manos.
El calmar lentamente
al cuerpo.....
palpitando
por un trago.
El paso sosegado
del líquido.......
para que no hiciese daño.
Y los ojos....
clavados
en la minúscula cascada
que brillaba plateada entre...
algas,
líquenes,
libélulas,
azules mariposas
y todo un mundo animal,
saliendo despavorido
ante nuestra presencia.
El agua,....
cogiendo cerezas,
era:
regocijo,
calma,
la caricia al paladar
que como una bendición
llegaba hasta nuestro corazón.
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