domingo, 18 de diciembre de 2016

La vida que cura



Cuando la vida......

te dio trallazos.


Las heridas abiertas

rezumaron sangre.


Sangre atrayente

a moscardones

y abejorros.



Fue la propia vida

quien se paró a contemplar

y compadeciéndose

te lamió las heridas,

te liberó del dolor.  


Tras la convalecencia....

te agasajó con regalos,

mostrándote

la mejor de  sus caras.


La noche estrellada,

las azucenas.

las margaritas.

El caracol.....

-invitando a la lentitud--.


Las rosas,hasta en diciembre,

como  diciendo :

" La rosa es rosa

y puede vivir

en cualquier época".



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