La vida que cura
Cuando la vida......
te dio trallazos.
Las heridas abiertas
rezumaron sangre.
Sangre atrayente
a moscardones
y abejorros.
Fue la propia vida
quien se paró a contemplar
y compadeciéndose
te lamió las heridas,
te liberó del dolor.
Tras la convalecencia....
te agasajó con regalos,
mostrándote
la mejor de sus caras.
La noche estrellada,
las azucenas.
las margaritas.
El caracol.....
-invitando a la lentitud--.
Las rosas,hasta en diciembre,
como diciendo :
" La rosa es rosa
y puede vivir
en cualquier época".
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