miércoles, 14 de diciembre de 2016



El mueble del vestíbulo,

cansado de serlo,

acordándose

de sus orígenes,

se lanzó a su gran aventura.

En el primero de los sueños,

-justo a las tres-

cuando todos en la casa

dormían.

Sabiéndose roble,

de alta montaña.

Invocando a su amigo elfo,

-especializado en dimensiones-,

logró que le hiciera tan diminuto

que salió por la cerradura.......

volando.

El instinto lo llevó

al lugar donde nació.

Allí, entre los árboles,

se sintió .....

uno de ellos.

no se veía mueble,

se sentía árbol.

Al  contemplar sus raíces

y hojas coriáceas.....

la emoción lo envolvió.




La familia pensó,

y así se lo comunicó

al vecindario,

que el mueble

había sido robado.


Ya están pensando

todos los muebles

de la tierra

seguir su ejemplo.



El  del vestíbulo

fue un poco más atrevido

que "la silla de cerezo"

del" desván de Alfanhuí".


La silla

sigue atrapada

en el desván.


El mueble

se dejó ayudar,

se abandonó

y se fue al bosque

a  contemplar.






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