martes, 27 de diciembre de 2016

Rebotica


En la tienda

me  lucí,

charlando

con el cliente.


Con mi cara

sonriente

y un desparpajo

valiente.






Pero olvidé

vivir

siendo un buen

espectador

y  por eso

no evité......

dejar mi alma

a la intemperie,

que se llenara

de heridas

llegando .....

a la extenuación.


Cuando volví

a la trastienda,

a contemplar

lo que allí

había ocurrido.


Con tristeza

descubrí......

el desastre

acontecido.


De retorno

a la botica.....

insegura

pero con un poco más

de tiento......

ejerzo de espectador

para controlar mi vida,

protegiendo

el corazón.

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