miércoles, 28 de diciembre de 2016



Nada...

absolutamente nada

de lo vivido

se pierde.


He conocido

a personas

que pueden leer tu vida,

como si de un libro

se tratase.


¡ No interesa!.


Solo....

tus relecturas,

repitiendo las imágenes,

puede ayudar.


Cuando la imagen

apunta,

si te agarras

a ella, tirando hasta el anclaje.


¡Sin miedo!.

Aparece lo vivido.


Puede ser

que te revuelvas,

que te enfades

y sueltes esa hebra

que hilvana.....

parte de tu vida.


¡ La brecha...

ha sido abierta!.


Ya en la superficie...

acaricias

al que fuiste....

agarrandole

la mano

y curando

a ese niño

que persiste.


Porque....

ahí está, latente.


Esperando

una caricia.

Gritando

por un abrazo.

Suspirando

por un beso.




No hay comentarios:

Publicar un comentario