Esta montaña,
La Peña,
que veo todos los días,
al levantarme de la cama,
no varia,
no se mueve,
no habla.
Siempre se muestra
majestuosa.
La veo,
de diferentes colores.
A veces, desaparece
envuelta por la niebla.
Soy yo
quien la percibo
con todas estas variaciones.
Ella.....
siempre es la misma.
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