No sufras,
ya dejaste huella
en mi vida.
Me inyectaste
practicidad en vena.
Esta bien.
Sigues un camino recto.
Evitas zarzamoras y ortigas.
No quiero ni tomarte,
ni dejarte.
Quiero que seas.
Si mis ojos abiertos
no iluminan ningún otro camino.
Si las flores
no te acarician,
el viento
no te canta canciones,
los árboles
no te protegen del sol,
no pasa nada
porque a tu lado, a mí,
si me ocurren
estas cosas
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario