El hombre
no pierde su libertad
si un tirano
se la arrebata.
En la cárcel,
sin miedo,
libre.
La libertad,
la verdad
no son monedas de cambio.
No caben en una caja,
no caben en una casa.
Ni las cadenas,
ni la muerte,
la arrebatan .
El alma fuerte
no se doblega,
las rompe
como si de plástico,
como si de paja fueran.
El viento se las lleva.
La fuerza de Sansón
no es comparable
con este alma envidiable.
La libertad no sucumbe
a lloros,
a quejas,
es valiente
porque valiente es la verdad.
Sobre la mar arbolada,
sobre las aguas bravías flota.
A la libertad
nadie la derrota.
Dorita.
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