Cada día me descubro
cambiando
mi pasado.
Sobretodo
lo vivido con mi madre.
Solo yo,
en la familia,
no fui por ella dominada.
Las tensiones
nos rompieron las entrañas.
Pasado el tiempo,
ya sin su material presencia,
la siento
con fuerza y con delirio.
Día a día,
minuto a minuto,
la vida me presenta lo que es.
Todo encaja.
Su vida y la mía se suavizan.
Se desvanecen
las angustias y pesares.
¿Porqué todo esto
anda llegando?.
Ya no puedo con ella
irlo verbalizando.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario