Por ese valle lejano,
se va escapando
el silencio.
El viento
calló de pronto
porque quería escucharlo.
Las estrellas alumbraban
porque deseaban verlo.
El silencio,
en silencio,
sigue lentamente avanzando.
Los animales,
que de la montaña al regato bajaron,
en señal de reverencia
se inclinaron a su paso.
Dorita.
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