La luna
no lo sabe.
¿Porqué lo había de saber?.
La luna busca sonrisas
de azucena y de clavel.
Llorando anda sus heridas,
lo vieron en el vergel.
Que no busque a culpable,
se las ha causado él.
El alcohol hace lo suyo
más llega el amanecer.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario