Cuando aparece,
esta noche se ha presentado,
un camino plateado
se extiende sobre la mar.
¡Anda luna
recogete y vuelve a casa!.
No quiero
que el mi ser amado
por esa senda se escape.
Tengo miedo.
Algo le oí decir.
Anda sangrando mi corazón.
¡Vete luna vete!.
Que no se meta en el mar.
Que no le puedo avisar.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario