miércoles, 14 de junio de 2017


En la mediocridad

de una escalera,

brotó un alma

pura y sincera,

la de un albañil

se trata.

Fuera de conceptos,

condicionamientos

y falsos adoctrinamientos

con ruidos atronadores

de otros tiempos.....

dio un grito desesperado,

buscando apoyo

para  parar la locura

de arrasar

con los árboles sagrados.

Y si no poder devolver

la vida a los crucificados,

por lo menos impedir

que los aún vivos

sigan igual destino.


Si solo cuatro personas,

logramos ,

no sin desgaste,

evitar

tamaño desastre,

si en vez de cuatro

fuésemos cuatrocientos

quien alzáramos la voz

en favor

de los que siguen siendo

masacrados....

¿Que es lo que

no lograríamos?.

No hay comentarios:

Publicar un comentario