jueves, 29 de junio de 2017



Reloj que marcas

tiempos

y a destiempos,

que a pesar

de tu apariencia de igualdad,

de exactitud,

de perfección,

en la fuente del surrealismo

bebes.

Los minutos

que salieron corriendo

y aparecen

en una noche cualquiera.

Las horas a tropel,

que nunca fueron.


Las de aquel verano,

cosidas

en luminosos días

que de puro apurarlas te dejaron,

sediento de por vida.

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