domingo, 25 de junio de 2017



Pocas emociones,

tan profundas,

tan bellas,

como las vividas

en mi infancia,

cuando al atardecer,

en los días de verano,

de vuelta a casa,

atravesando el bosque,

los campos,

el cárabo

se divertía asustándome.

No hay comentarios:

Publicar un comentario