domingo, 18 de junio de 2017



Quisiste  arreglarlo

con derroche de belleza

y un remiendo

magistralmente cosido.


Pero......

no era cuestión

de lo aparente.

La herida abierta,

vertía sangre

desbordante,

latiendo fuerte.


Para el vidrio roto,

no tengo pegamento.


El plato estrellado,

permite que se esparzan

los pedazos.


La desolación,

el vacío....

fueron agrandándose.




Fue cuando lanzaste

que tenía recursos

para sobrevivir

y en eso , mira,

creo que no te equivocaste.

No hay comentarios:

Publicar un comentario