Quisiste arreglarlo
con derroche de belleza
y un remiendo
magistralmente cosido.
Pero......
no era cuestión
de lo aparente.
La herida abierta,
vertía sangre
desbordante,
latiendo fuerte.
Para el vidrio roto,
no tengo pegamento.
El plato estrellado,
permite que se esparzan
los pedazos.
La desolación,
el vacío....
fueron agrandándose.
Fue cuando lanzaste
que tenía recursos
para sobrevivir
y en eso , mira,
creo que no te equivocaste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario