Que tienes
lapicero mío
que teniendote
en las manos
quieres contar
tus historias.
En un sinvivir
yo vivo,
no dejándome escribir
lo que yo quiero decir
Apasionado y veloz
te engalanas;
Lleno de autoridad,
cual caballo desbocado,
soltando las riendas
de mi mano,
te aventuras por terrenos pantanosos,
escabrosos.
Ya perdido,
en la espesura,
paras en seco y me miras;
dejando,por fin, tu cuerpo
al servicio de un delirio,
de una entrega,
de un permitir
que haga lo que quiera.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario