Vivo del amor,
porque me adoras.
Hoy,
igual que el primer día.
Siempre pretendiste
entenderme;
en ningún parámetro
encajaba
Cuando en ello
te empeñaste
me alejé a tal distancia
qué tiempo te llevó
recuperarme.
Tras la incomprensión,
a la aceptación
llegaste,
ahí es donde,
de verdad,
me hallaste.
Dorita.
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