martes, 28 de diciembre de 2021

Tiempo y destiempo

 No por casualidad

el calor

nos ha llegado.

Nuestros cuerpos destemplados.

La ciudad desangelada.

Las mentes andan cansadas;

imposible comprender

como hacer para parar

al descarriado tren

que cargado va de inercia.

Todo

por delante se lo lleva.

Ahora,

cuando un nuevo Año llega,

este buen tiempo

a destiempo,

como un ángel comprensivo,

nuestro espíritu aligera.

Dorita.


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