sábado, 29 de noviembre de 2025

Historia que me impresionó

 Recuerdo a mí tía

misionera en Burundi.

En una ocasión,

nos contó está historia.

Estaban en el dispensario

y trajeron a una niña 

con una sintomatología 

qué para nada conocían.

No la pudieron curar.

Aquello no se pasaba.

Debido a la insistencia de la madre,

trajeron a un llamado

Padre Blanco.

Con crucifijo en mano

habló instando a lo que estuviera

dentro de la muchacha

penetrara

en el lago...creo Kivu.

El forcejeo impresionante.

Una especie de polvo

curvado acabó allí 

pero antes impulso a una piedra 

que fue directa 

a la frente del misionero.

Cayó al suelo

pero no fue herido de gravedad.

A partir de ese momento 

la niña recuperó totalmente 

su salud.

Dorita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario