Se andan volviendo
tortuosos.
Casi sin darnos cuenta
o tal vez
conscientes
nos vamos percatando
de lo fastidioso que resulta
estos intervenidos ríos
que antes
de a la mar acercarse
van diseminándo
algo que al sernos impensable
no alcanza nuestro caletre
a conocer
su repercusión.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario