Mucho.
Muchísimo más
que el micromundo
que nos empeñamos en blindar.
Mucho.
Muchísimo más
que lo que nos empeñamos
en creernos
para envalentonarnos
y regodearnos
en nuestra microcápsula
de colorines.
Esa felicidad pequeña
que regala la mediocridad
a cambio de permanencia.
A cambio de permanencia
y de pertenencia
al grupo al que sostenemos
y nos sostiene.
Hay....
mucho muchísimo más.
♾️mente más.
Dorita.
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