lunes, 17 de noviembre de 2025

Ruptura

 Rompiste

de un plumazo

un orden

que se iba solito

estableciendo.

Ese discurrir

de un pasado

que iba decido saliendo 

en su orden.

El que había decidido fuera y no otro.

Y ahí 

justo cuando la poesía 

se estaba deleitando

en un armónico baile 

con el pasado 

te lanzaste al tijeretazo.

Está bien.

Más a partir de ese momento 

todas esas energías 

que iban en los cuerpos resurgiendo 

también 

paralizadas quedaron.

Como los fósiles de Rucandio,

petrificadas.

Lo que podía haber sido.

Sí no una novela,

si un bonito relato coral,

con imperfecciones

de eso no cabe duda,

cayó en el abismo para siempre.

Ese juzgar que mata

y que todo lo estropea.

Dorita.

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