Se han comportado
como auténticos campeones.
Los plantó mi padre.
No han sido debidamente entendidos.
Jaime mi jardinero...
ni caso.
No coge ni los suyos.
Ni quiere que le regale manzanas
y eso que según Delibes
las de esta zona
son de las mejores de España.
Pudiera ser.
La última vez que visité el Valle de Caderechas...
desde Oña hasta Rucandio
estuvimos envueltos
por sus perfumes.
Pues eso sin atenciones
los membrilleros han estado tan desbordantes
que parte de la cosecha
ha quedado en sus ramas.
Será los jabalíes
quiénes en los gélidos días del invierno
terminarán con ellos.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario