Esa duda
sobre la veracidad.
Ese despiadado juicio...
machacaba
hace cincuenta años
y hoy continua
sin piedad.
En aquel momento lo sufrí
y como pude lo superé.
Tal vez no
de la más adecuada forma.
Hoy simplemente me planto.
Dar
para ser criticada y juzgada
no toca.
Dorita.
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