Celestial belleza,
rasgando,
rompiendo en pedazos
lo preconcebido.
Fuego divino que nace
del corazón, de la Tierra,
herido.
Al tiempo mortífero,
dañino.
¿Es todo un invento
de la mente mía?.
Una mente que se rasga
y más cuando el agua y la nieve
me paraliza,
obligándome
a un enmudecido
Silencio.
Dorita.
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