¿Qué sería de España
sin la Taberna?.
Es verdad,
se dicen tonterías.
Pero se conmadrea.
Se dejan rencillas a parte
Se busca en lo más profundo
sacar lo mejor de uno.
Entre chiquito y chiquito
o al amparo de un negro café calentito,
se le echa sal, pimienta y pimentón,
para darle a nuestra vida
un poquito de ilusión.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario