Al árbol
le fue fecundada la flor;
la fruta madura
el viento llevó.
Donde ambos quisieron,
pasado el invierno,
una nueva planta
goza de la vida,
reverdece al sol.
La Madre Natura,
desde la distancia,
vive embelesada;
a las abejas contempla
su ir y venir.
Extiende sus ramas.
En la Montaña,
desde lo más alto,
el águila atenta
celebra el milagro.
Dorita.
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