El día de Navidad
relaté,al parecer con cierta gracia
por las risotadas,
mis últimas vacaciones en Rucandio.
Fueron jugosas no...
lo siguiente.
Con sabor a hierbabuena y tomillo.
Al contar mis encontronazos
con D.Pilar,
todos los suavizaron diciéndome
que a una mujer
que va a cumplir los cien
no sé la puede tomar en serio
y que lo olvidara.
Ya está olvidado.
Preferiría que haber continuado
con la imagen que he guardado
en mi interior durante toda la vida.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario