De la primera narración de Chéjov.
El judío Moiseika
que perdió la razón
hace veinte años
como consecuencia
de que una desgraciada noche
un incendio acabó con su sombrerería.
Yo tengo un amigo
quien al recibir la noticia
de la muerte de su padre
al día siguiente
apareció con su cabello
completamente blanco.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario