Yo también conocí
uno.
Varado en tierra.
Guarda
de la Peña Amaya
por palentinas tierras.
Ni detestable,ni ambicioso.
Descomunal su fuerza.
Penetrante mirada
que sobre el agua
por los romanos canalizada
es capaz de ver
lo por cualquier hombre vivido.
No sé si anda
vivo o muerto.
Eternamente incomprendido.
Aquí va muy homenaje
a Joselón,
logró comunicarse con los buitres
mejor
que con los humanos.
Dorita.
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