Acabo de terminar
esta narración de Chéjov.
Excelente.
Deja la puerta o ventana abierta.
Desaliento.
No desolación y tragedia.
Esa criatura latente
en el vientre de su hermana
podría ser la esperanza
ante lo inevitable de la situación.
La humana situación
desarma a Piotr.
Ahí se queda,
absorto ante la llamada del agua.
Dejándonos la intriga
sobre un desenlace fatal
o la aceptación
como única alternativa.
Dorita.
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